En este artículo de El País, el eminente cardiólogo Valentín Fuster, director del CNIC, liga la mala calidad del sueño con un aumento de factores de riesgo cardiovascular. Esta carencia de descanso se asocia también con  un mayor riesgo de enfermedades graves, como la diabetes y el cáncer.

Desde 2010 en el Estudio PESA-CNIC Santander se ha seguido a unos 4000 trabajadores sanos del Banco de Santander para intentar identificar factores de riesgo cardiovascular antes de que aparezcan los síntomas.

Este estudio abunda en la idea de que el sueño es un factor imprescindible para la salud y la calidad de vida

El sueño es uno de los hábitos que, en ocasiones no se visualiza en su importancia, atendiendo más a otros como la dieta, el ejercicio físico, la actividad intelectual etc.

Sin ánimo de minusvalorar la influencia que estos hábitos tienen en la salud y la calidad de vida, hay que reivindicar el sueño como un factor tan importante como éstos. En efecto, el sueño sirve para restaurar  en los organismos el desgaste ocurrido durante la vigilia.

Su principal objetivo es la restauración neuronal a través del sistema de las neurotrofinas que promueven la supervivencia y restauración neuronal tal como indicó Rita Levi-Montalcini, premio Nobel de Medicina y Fisiología de 1986.

El sueño mantiene y reorganiza circuitos neuronales, incluyendo neuroformación de sinapsis, que permiten modificar redes neuronales existentes por efecto de la experiencia

Todo esto da lugar a un adecuado funcionamiento del cerebro y adaptación al ambiente.

Conexión cortisol

Existe una relación entre calidad subjetiva del sueño y niveles de cortisol de tal forma que una calidad baja se correlaciona con elevadas tasas de cortisol

Una secreción anormal de cortisol puede llevar al cerebro a cambiar la actividad cerebral en dos áreas importantes: el hipocampo y la amígdala.

En el caso del hipocampo, puede causar atrofia y daño permanente.

El hipocampo y la amígdala son cruciales no solo en situaciones estresantes (miedo, emociones, inmunidad), sino por su influencia en funciones superiores del cerebro como la memoria.

En personas mayores, el deterioro cognitivo es producido tanto por la exposición a largo plazo a valores de cortisol como por niveles actuales altos, confirmando las hipótesis de deterioro de memoria por exposición crónica a estas elevadas tasas de glucocorticoides.

El sueño juega un papel primordial en la consolidación de los recuerdos

Por tanto, una adecuada calidad y cantidad de sueño es vital para la conservación de la calidad de vida.

Alfonso Soler Gomis

 

RSS
Seguir por email
Facebook
Twitter
LinkedIn